Por: Emilio Gancedo
En el día de hoy los cuatro productores pendientes de cobro del subsidio citrícola, se les acreditó en las cuentas declaradas para ello.
Suman 98 productores citrícolas, comprendidos en la categoría de pequeños y medianos de la denominada citricultura familiar. Por un monto total de más de U$S 800.000.
Quedaban cuatro que ahora hacen efectivo el cobro. Los otros 94 habían accedido al beneficio, ya que las declaraciones y su correspondiente registro en el Registro Frutihortícola Nacional no ameritaron objeción alguna y se hicieron de los importes en la última semana de noviembre.
Sin duda que se pone fin a un periplo amargo para el sector, ya que en un fenómeno similar en el 2024, las autoridades convocaron a realizar la solicitud para una posible asistencia, y todo lo que ello implica de labor para los damnificados, y la necesidad de declarar una Emergencia Agropecuaria.
A sabiendas de que no disponían de fondos por ese segmento, algo que nunca dijeron, porque estaban hipotecados hasta el 2027 los mismos. Los tuvieron ilusionados con un cobro que nunca llego. Solo una contingencia climática como las heladas pudo provocarles un sentimiento tan decepcionante a los citricultores como ese escarnio.
Repetido el suceso en julio del 2025, las autoridades entrantes, como lo habían hecho meses antes en una contingencia climática en Canelones, se abocaron a dimensionar la problemática y buscar fondos para asistir a la producción. Porque el Fondo de Emergencia Agropecuario estaba seco e hipotecado. Encontraron los mismos en el Fondo de Fomento de la Granja, otorgando U$S 500 por hectárea con un máximo de diez, y en las restantes U$S 250 hasta 20, de productores con predios menores a 50 hectáreas.
Más allá que la asistencia a las necesidades sectoriales es más amplia, como la comercialización en el mercado interno, entre otras, que tendrá en breve un paliativo con la inauguración de la Central Hortícola del Norte.
La DIGEGRA (Dirección General de la Granja) por estos días está lanzando un llamado abierto a intenciones múltiples con planes de negocios, industriales, exportación, etc. para el desarrollo no solo de la citricultura sino del sector granjero en general. De modo de encaminar soluciones actuales y contextualizadas desde el territorio a la problemática general.
Es un día de alegría y gratitud para esos cuatro últimos beneficiarios; y, del sector, por ser contemplados en una buena, con seriedad y compromiso por parte de las autoridades.
