En el marco del “Programa Agua Para la Granja” que impulsa la Dirección General de la Granja (DIGEGRA), se realizó este jueves 9 de abril, en conferencia de prensa, el lanzamiento de una convocatoria para la presentación de propuestas para subsanar las necesidades de agua para la producción granjera. Los montos varían de acuerdo a lo que se solicite y al tamaño del predio, las unidades productivas de menos de 7 hectáreas equivalentes podrán acceder hasta $400 mil de subsidio no reembolsable.
Estuvieron presentes el ministro Alfredo Fratti, el subsecretario Matías Carámbula, el gerente de República Microfinanzas del BROU, Martín Dibarboure, la directora de la Granja del MGAP, Laura Gonzalez, y el director técnico de la Granja, Ramiro Vacca.
Se pretende brindar apoyo financiero no reembolsable y facilidades de acceso a financiamientos reembolsables a productoras/es granjeros, para la implementación de proyectos prediales de acceso al agua para la producción mejorando la capacidad de las unidades productivas para hacer frente a la variabilidad climática. Tendrá una duración de tres temporadas a las que se podrá acceder en forma escalonada o por niveles de apoyo según sea la condición inicial de la Unidad Productiva (UP).
En diálogo con la Directora General de la Granja, Laura González, nos manifestaba lo siguiente a nuestras consultas:
Directora, ¿qué nos puede decir de este nuevo lanzamiento de un plan de riego por parte de la DIGEGRA para el sector productivo granjero?
Como hemos dicho, esta convocatoria viene a subsanar una demanda muy sentida del sector, que hacía mucho tiempo venía desatendida. Sacábamos la cuenta que hace más de 10 años, 2014-2015, fue la última convocatoria vinculada al riego en la Granja, financiada obviamente por el Fondo de la Granja. Si bien hubo otras convocatorias de los ministerios vinculadas a este tema, genuina del Fondo de Fomento de la Granja, a 10 años aparece esta.
Y es una convocatoria que viene planteada en base a todo lo que fueron los talleres que se hicieron en noviembre del año pasado en varias zonas del país, y donde relevamos la demanda, y, las necesidades puntuales y concretas de cada una de las regiones donde hay producción granjera. Por eso mismo es que la convocatoria se compone de tres niveles de apoyo que dependen del tipo de unidad productiva. Aquellos que necesitan apoyo desde la construcción o la fuente de agua, es un primer nivel; hay un segundo nivel vinculado a equipamiento en riego, para aquellos que ya tienen la fuente de agua; y un tercer nivel donde aquellos que ya tienen la fuente de agua y que de repente ya tienen el riego instalado, quieren acceder a tecnologías de, por ejemplo, automatismos, que nos han planteado como cuestiones vinculadas a la reducción del tiempo de mano de obra en el manejo del riego, o sensores, o algunas innovaciones por el estilo.
Directora, específicamente me estaba diciendo que era la consecuencia de talleres hechos en el territorio, zonalmente. Específicamente, ¿recuerda algo concretamente sobre el Litoral Norte, sobre los trabajos aquí realizados, y, cuáles fueron las demandas manifiestas que están atendiendo con este plan?
En el norte, sí, en esa zona, sobre todo Salto, los talleres se hicieron en Salto y en Constitución. En esos lugares la demanda estaba como más focalizada a esto que comentábamos del tercer nivel —segundo y tercer nivel, ¿no? Acceso o mejora de los equipamientos de riego, y, a la incorporación de tecnología. O sea, en esa zona justamente, donde hay agua, los sistemas productivos en su mayoría ya tienen agua, ya han hecho inversiones al respecto y necesitan escalar o tener acceso a estas tecnologías.
Eso para, sobre todo, la zona más salteña, digamos. Ya para el lado de Constitución y más al norte, Bella Unión, la demanda sí, es de fuentes de agua, de equipamiento y mucho menos vinculada a tecnología.
Sí, porque hemos visto en Bella Unión que están tratando de reacondicionar reservorios de agua para uso en riego hortícola, que habían sido abandonados y que, bueno, no contaban con los recursos. Esa es una necesidad latente y manifiesta de muchos productores. Seguramente es lo que están contemplando en el segundo escalón.
Exactamente. Sí, sí, sí. Por ahí, por eso es que dividimos la convocatoria en niveles a los cuales postular. Porque si uno deja, como han sido habitualmente, una convocatoria amplia donde se pueden plantear cualquiera de esos usos de los dineros, se termina produciendo tanta dispersión que la evaluación se vuelve compleja también.
Pero en este caso entendemos que aquel productor que va a postular por una fuente de agua es porque no tiene agua, y, en el proyecto lo va a presentar de esa manera, y, en la evaluación en predio se va a verificar eso. Y se va a verificar también aquel productor que de repente solicita equipamiento de riego porque ya tiene la fuente, y se va a verificar si esa fuente es suficiente para lo que está planteando. Entonces, de esa forma entendemos que estamos atendiendo a la mayor eficiencia del uso del agua, un compromiso que asumimos también en el momento de iniciar la gestión, que era trabajar sobre los bienes públicos. Entendemos que el agua es un bien público y es necesario que la cuidemos en bien de todos, y, que la usemos eficientemente, porque ya ha quedado demostrado que estamos teniendo problemas con la gestión de esa agua.
¿Podría indicarnos cuáles son los productores meta para cada uno de los escalones a grandes rasgos?
Bueno, ahí nosotros dividimos el monto de subsidio porque también pretendemos que aquellos productores más chicos o de menor escala tengan mayor acceso a apoyos. Entonces, usamos el indicador que utiliza la Dirección de la Granja en casi todas las convocatorias, y, en el registro, que es la hectárea equivalente. En el primer escalón de apoyos están aquellas unidades productivas menores a siete hectáreas equivalentes. Después hay un escalón intermedio entre siete y diez hectáreas equivalentes y, por encima de las diez hectáreas equivalentes, sería como el último escalón de apoyos.
Evidentemente que los montos van a estar asociados a los niveles de inversión o de costos de las transformaciones que se propongan, pero ¿hay algún canon por hectárea que tengan asignado?
No, por hectárea no lo cuantificamos. Lo que sí cuantificamos es el apoyo máximo porque también queríamos unificar la propuesta. Esto se enmarca en una estrategia ministerial, y, ya existe la propuesta de agua para la producción familiar que tiene un monto máximo de subsidio de 10.000 dólares. Por lo tanto, la sumatoria de los subsidios para el escalón más pequeño – este menor a las siete hectáreas equivalentes – es de hasta 10.000 dólares. En realidad hablamos de dólares, pero son su equivalente en pesos uruguayos porque el Fondo de Fomento de la Granja se maneja en pesos uruguayos.
¿Desde cuándo está operativo esa convocatoria, Directora?
La convocatoria está abierta desde ayer. Fue colgada en la página, o sea que a partir de hoy ya obviamente pueden bajar las bases y el formulario de postulación. Y va a estar abierta hasta el 31 de julio, o sea que a partir de hoy hasta el 31 de julio pueden ingresar los proyectos. Obviamente que están disponibles todas las oficinas de la DIGEGRA para cualquier consulta. Hoy los técnicos y administrativos de toda la dirección tuvieron una inducción y capacitación en lo que es la convocatoria para nivelar conceptualmente todo lo que se necesita presentar.
Y también hay una propuesta nuestra de recorrer y de generar instancias de difusión; y, de evolución en aquellos lugares donde se hicieron los talleres para que la gente vea que lo que se propuso está recogido en esta convocatoria. Y bueno, abiertos a cualquier consulta que quieran realizar.
Por último, ¿la presentación de proyectos está sujeta a tener una organización que avale a este productor o lo hacen de forma independiente alcanzando con estar registrado en el Registro Hortifrutícola Nacional?
No, se solicita un aval de una organización y un aval también de las mesas de desarrollo. Porque, bueno, entendemos que el aval social también cuenta y sabemos que este es un tema muy sentido, el tema de acceso al agua. Y bueno, lo que queremos es que estos proyectos se focalicen en productores granjeros. Por eso, no solo hace falta estar registrado, sino que también hace falta tener el aval de una organización que respalde la producción de ese sistema productivo.
